En el desierto enrejado de los rezos
que se quemaron en la puerta del horno
voy a plantar semillas
de lo que serán más tarde
árboles altos y fuertes en la arena
En el destierro expandirá su récord
un bosque de precoces gigantes
que el mar no tardará en sepultar
como un castillo con sus reyes
y su lirismo medieval.