domingo, 25 de febrero de 2018

Breve historia de Trasluz (Parte I)




Como todas y cada una
de las más poderosas ampollas
con oxitocinas y matanedonias
que recibí en mi vida
Trasluz ya se hallaba en mí
cuando reparé en su presencia

Pálida de carnes como negra en cabellos
las prendas coloridas rescataban
su desnudez incluso
del total blancoscuro
y fue en esos naranjas que recuerdo
su cuerpo celeste

El ansia le reventaba de toda glándula
haciendo brotar óleos de terrores
que a pesar de ser amargos
sabía yo remediables
olla a presión que calla y se deforma
para no aniquilarse

Trasluz conoció en mi abrazo transfusiones
que no solamente contuvieron su carga
pues a mí me enderezaron
el espinazo mismo al asumirla
ya no como paciente en mi bitácora
más bien compañera de armas.