Para poder mirarte
Solía esperar a que quedaras dormida
Allí sobre una cama destendida y ondulante
Podía contemplarte
Sin embargo
Yo trato de llegar a tierra firme
Para verme a mí mismo
Mientras ondula el mar su capa de olas
Adolezco de hiedra venenosa
Tu cuerpo de tallo
Huele aún en mis manos
Y mientras me aferro con los dientes a esta imagen
El mundo real no deja de jalarme los tobillos
Cuán bello sería
No despertar jamás de estos placeres
Que disfruto como de un banquete romano
Quiero
Vomitarlo todo
Y volver a la mesa para seguir comiendo
Vomitarlo todo
Y volver a la mesa para seguir soñando
Ya sea de noche o de día nuevamente
Ocultarme para siempre en el mundo de los sueños
Y vamos a parir juntos esos hijos que no mueren
Y vamos a andar malheridos y dichosos y desnudos por la casa
Criando hijos que lloren todo el día
Criando cuervos.