jueves, 1 de diciembre de 2022

El jardín


Abriéndome paso entre las madreselvas

De tu jardín encuentro unas huellas en la tierra

Ya hace unos minutos que dejó de llover

Yo extraño por primera vez mi ciudad en el desierto

Persigo las huellas que huyen como niñas traviesas

Acelero mi paso hasta llegar a tu puerta

Soy un forastero sediento

Allí recibes tú a todo aquel que toque

Aquel portón metálico que separa tu jardín

Del cemento

"Cómo llegaste aquí" es tu pregunta

Yo mismo no lo sé

Pareciera que el sueño se abrió como la cáscara de un huevo

Y ahí empezó con brío esta jornada de escapismo

Me acoges en tu casa

Soy un bebé hambriento

Ni todos los consuelos del mundo me alcanzan

No quiero pensar ni caminar más de la cuenta

Solo espero que me cuides mientras cantas entre dientes

Alguna balada azul marino

El color de tus rosas diseñadas a pura tinta

Llega la hora de dormir

Amaneceré entonces besándote el ombligo

Ardiendo en las sienes y en la boca

Jamás una fiebre fue tan calurosa

Yo tengo margaritas en el pelo

Tú me dices algo sobre los antiguos griegos

Que yo apenas escucho porque el sueño me gana

He venido a tu casa a perturbar la calma

Pero tú

Me has abierto las puertas y hoy declaras

Tu amor por la súbita compañía

De un cazador herido

Que siempre mató a las aves por costumbre

Con una carabina heredada del abuelo

Entonces

Con la dulzura de una madre te acurrucas

"No dejaré la casa hoy para nada"

Y son ya las once de la mañana

Y veo crecer en ti la hierba

El tiempo se acelera y eres ahora una estrella de flores

De esas fugaces a las que los desesperados

Pedimos deseos secretos.