martes, 29 de septiembre de 2020

Tu vida que comienza sin recuerdos es el lienzo que yo tanto anhelaba


A tus anchas

Giras en caderas y en las ondas del cabello

Los aretes de campana te relamen las mejillas


Apenas comienzas la vida

No sabes nada y la ausencia de recuerdos

Te vuelve invulnerable


Eres dueña absoluta de la ignorancia

Que tanto anhelo / para mí mismo


(Seré contigo / tábula rasa)


Hasta las ruinas de una ciudad que muere

Te arrancan risas nerviosas

Me conduces amorosa y zigzagueante

Por un puente de madera que yo siempre

Vi repudiable

Y hoy se balancea con el arte

Del coma y los orgasmos


No podemos contenernos / no podemos ver a nadie

No sentimos la vergüenza de jardines ni el Mar Muerto


Amamos ser fantasmas

Y nadie nos conoce cuando andamos

Probando entre la selva / de citadinos ciegos

Las uvas y el melón y los refrescos

Tu cuello

Mi barba

No podemos contenernos y luego

De tocarnos los cuerpos bajo la ropa

Lamemos nuestros dedos en un taxi


Abro la boca en tus pezones

Nuestras lenguas / nuestros dientes

Por siempre insatisfechos se deslizan

Colman el aire / de olor a celo


Por la vereda roja / te veo luego

Adelantar el paso

Con el ritmo inesperado de una nueva danza a ciegas

Cargando fruta bajo el brazo

Apartándote el cabello de un soplido

Siendo mi alivio y mi comfort entre las piernas


Andamos muy hambrientos

Tragamos nuestros azúcares

Mutuamente ensalivados

Para luego / vomitar peces

Beber el agua tibia que nos salta de frotarnos

Aprietas como solo algún abrazo

Al borde de los puentes logra asir al ave sola

Para exprimirle vida / ardor / y leche


Hoy vamos

A ser / temblando / seres vizcosos

Para seguir abriendo puertas / estrujando

Dejar correr la sangre por las dunas y canales


El puente vibra / hoy nada es deleznable ante mis ojos

Perdí la vista y la cabeza / solo quiero

Que nos demos mutuamente aquella muerte que germina


Ya puedo sentir hojas

Rompiendo de tu vientre cada piso entre la roca


Veo a los árboles

Y me doy cuenta

De que jamás antes los había mirado

Tú me los regalaste / de a saltos pequeños


La ciudad y la naturaleza / son solo estorbos

Si tú no me conduces a través de sus ladrillos y sus células


Ahora sé que puedo

Abrir los ojos

E incluso alzar el vuelo que soñé como las aves

Y no caeré en la roca

Sino que nos deslizaremos

Nuevamente muertos de hambre

A continuar hundiéndonos la carne

Sin ninguna vergüenza por las calles y las tiendas


El Universo con todas su letra

Y sus seres inútiles

Se va por fin desvaneciendo.