lunes, 9 de diciembre de 2019

Puerta y pliegues de Medalla


Sorna causaba la flauta
con sus molestos agudos
hasta que guio hacia la tumba de las aguas
aquellas bestias cartílago:
legiones que todos los hombres temíamos.

(Libro de la sordera, 19:12-14)


Tú serás orificio de ingreso y salida
para todas las balas que en rosa
yo acopio
represa y muralla son estos apéndices
incontenibles al tacto
cada vez que tengo una pena
o me muero dormido
y hasta cuando sonrío de ver que compartes
además de la euforia en las glándulas
el cuidado preciso que nunca he pedido
y con el que me cubres apenas cometo
un descuido de aquellos

Solo por eso
te llamaré Medalla

Soy feliz en tus pliegues
te leo
cuando la vista me explota en exceso de páginas
cada vez que el hartazgo me escupe
la saliva en tu cuerpo decora
calienta y nutre
mi represa muralla lo no contenible
escape bastón comezón el estímulo
para apretarnos a la vida como el tardígrado
sin que haga falta el aire para seguir andando
succionándonos
y solo por eso
te llamaré por nombres
que iré inventando a medias en sudor de estocada
o cuando me alivias con la boca
sin dejar de mirarme a los ojos

(Irrumpe lava diamantina en los canales
quiebra las puertas
me alivia
me duermo
sé que al despertar me encontraré con tus cuidados
y volveré a llamarte Medalla).