miércoles, 14 de febrero de 2024

El fantasma de mi casa


Tengo ganas de juntar
Todos los rancios silencios de esta casa
Y gritarlos hacia el mar

(Hay tanto que debemos enfrentar
La adolescencia el mal humor los sueños húmedos)

En esta casa un fantasma me repite en los sueños
Coplas a la muerte de su padre
Yo le repito
Las mismas parábolas que aprendí a cantar de niño
Es un combate entre dos muertos

Ya tengo toda su atención
Es hora de escapar de sus tentáculos.

sábado, 10 de febrero de 2024

Naturaleza muerta


Tú nunca andas sola
Una bandada de aves rosas te siguen y saludan
Cuando estás triste
Dueles como una patria echada a perder
Mientras qué hago yo
Yo soy una bestia venida a menos
Una suerte de primate que anda erguido
Que se alimenta de insectos vegetales y trufas
Me abrazo
A la sólida estructura de tus huesos
Mis mal pronunciadas palabras te alcanzaron
Quiero cazar contigo
Quiero llevar sobre mis hombros
La recompensa del plomo y la pólvora
Cuando en un segundo es fulminada
Una desgraciada criatura bajo la luz de la Luna
Mi cazadora experta pareces exhausta
Vamos a casa de regreso porque veo ennegrecerse el cielo
Nada bueno les espera a los que cantan a la intemperie
Canciones bellas pero inútiles
Tu dios no me escucha y me mira
Estupefacto duro y con cierta condescendencia
Ninguna deidad nos podrá encontrar
Ni dar con nuestra vieja cabaña en esa suerte
De puentes imposibles que por poco nos matan
Cuánto quisiera regresar contigo
Como dos cazadores al campo
Construir sobre el pasto y las palmeras
Las primeras piedras que cargaremos
Como sudosas estatuas romanas
Aquí nos quedaremos Amor que no hace falta
Romper ninguna frontera
Mejor vamos a limpiar los fusiles y a dormir
Como duermen los gatos en el pasto.

jueves, 11 de enero de 2024

Claudia


Siento la pena hundida entre mis manos mientras recuerdo
Nuestra antigua casa 
En cuyo jardín florecían
Aves azules que aleteaban en silencio

Nos cuidaban las espaldas
Orquídeas girasoles y madreselvas

Pasaron así años de incertidumbre buena
La tensión la he saboreado como el hielo dulce
Pero yo
Soy un soldado de vuelta en su patria
Cansado de pelear y con los brazos bien abiertos

Aprendí a amar una noche que navegaba
Por las calles luminosas de este desierto hecho ciudad

Un día
Conocí a Claudia con sus collares de conchas marinas
Sus anillos de coco
Su cabello ensortijado

El amor nos conoció a primera vista bajo un árbol
Pues siendo los dos fantasmas entre el asfalto y las piedras
Gradualmente nos unimos en un abrazo

Poco tiempo después compartíamos aquella casa
Del jardín rojo y atrapasueños en la puerta del cuarto
Éramos pura hiel para los ojos asombrados
De los citadinos que al mismo tiempo
Odian y aman su asfalto y sus piedras

Entre nosotros éramos fluidos y calores cada día
No pasaba una mañana sin comernos las bocas y los cuerpos
Éramos ardor perpetuo en los vientres
Así sería la mayor parte de la década pasada
Hasta que un rayo partió tu pena
Hizo añicos lo único verdaderamente tuyo
Te quedaste sin nada que ofrecerme

Yo te insistí en que nada tenías que darme
Pero te sentiste tan miserable
Que la vida comenzó a escapársete como sal entre los dedos
Dejaste de comerme la boca y el cuerpo
Comenzaste a decir no a la comida y la bebida

Un buen día de septiembre entre tus manos apresaste
Un pájaro mensajero
Leíste su secreto
Te desdibujaste ante mis ojos
Me pediste
Que te dejara partir

Yo nunca más volvería a buscarte
Pero aún te espero.

jueves, 28 de diciembre de 2023

La nueva belleza y el pecado


En ti siempre brilló el pecado como una lámpara de aceite 

Sin embargo
Un día te hiciste pálida

Figuras grisáceas marcaron tu carne
Como bordados sangrantes
De tu boca salió un torrente de letras impresas
Pude entonces leerte
Tenerte
Soñarte

Sin embargo
El miedo al dolor es una montaña fuerte
Por eso di un paso al costado
Y me alejé de ti por completo
Antes de que tu nueva belleza
Manchase todo mi cuerpo.

sábado, 14 de octubre de 2023

Las tres semanas


Han pasado tres semanas desde el último día
Que de tu cuerpo entero nacieron tibias
Las gotas de rocío y en tu lengua
Vino a posarse una luciérnaga roja
A dejarte su luz y su canto apenas perceptible
Para mis oídos
A nadie he visto cruzar mi puerta como tú por las mañanas amarillas
El Sol caía en tus ojos y los volvía verde agua
Extraño todo aquello cuya primera letra
Sea la misma con que comienza con tu nombre
Cierro los ojos y repito todos los minutos que pasamos
Juntos como dos árboles abrazados en la selva
De tanto extrañarte
Te materializas
Y me quedo dormido apretando tu cuerpo.

sábado, 29 de julio de 2023

Soy testigo de la muerte de los leones


Hoy es martes y he visto un león famélico
Me desgarró por dentro como si fuese
Mi propio padre agonizando en la selva
Fue de esas lesiones que no requieren garras
Sino solo conectar su pronta muerte
Con nuestro dolor

Siento a los animales salvajes
Como amigos lejanos que envejecen
Y cuánto brío necesito ahora
Para recuperarme

Para mi paz y mi salud prefiero bestias
De esas que son aún colosales
En músculo y colmillos
Que puedan destrozar mi cuerpo
Como quien se divierte con un ciervo
Correteándolo y comiéndolo vivo

A veces
El dolor de ver morir a las fieras
Es tan intenso
Que no existe cuerpo de mujer que me apacigüe
¡Cuánta falta me hacen mis muertos!

Nuestras vidas atan y desatan en un túnel
Contaminándose de plomo y anihidrido carbónico
Sangre sudor y todo tipo de fluidos

Dicen
Que ningún perdedor acepta su derrota
Mientras conserve el ímpetu de vida en ambos ojos
Y en el pecho
Sin embargo
Los leones agonizantes solo dejan de arrastrarse
Ellos ya han aceptado su destino
En sus fauces ahora grises con apenas dos colmillos

Hoy
Nos llega el canto silencioso de las bestias
Que es la mezcla entre quejidos de una cría
(La vuelta a la semilla)
Y el ansia por que todo se detenga
Que ya el dolor se acabe en sus costillas
Como se acaban los amores humanos
Civilizadamente abruptos
Pero salvajes.

domingo, 23 de julio de 2023

La piedad de los muertos


Guardamos la piedad no solamente
Para aquel desgraciado que yace
Medio muerto en una esquina
También miramos píos a quienes disfrutan
De algún placer inmenso sin saberlo temporal
Hemos venido observando nuestro mundo
Pasamos de la fugaz condescendencia
A los dioses de Jacob en la ventana
Sintiéndonos tan frutos tan alados tan vaivenes como ellos
Y esta tarde de agosto que toca nuestra puerta
Hemos despertado los dos al mismo tiempo
Ante la desgracia de la muerte autoinflingida
A cuántos números habrá escrito aquel suicida
Sobre cuántas verdades como sogas habrá mantenido el equilibrio
Mientras las sienes le ardían y una musa antigua
Le quemaba el esófago
A nadie hemos contado lo bien que nos hacemos
Encontrándonos de pronto en una cama como esta
Viendo parir al mundo sus bastardos
Los ciclos aún niños que se queman en la puerta del horno
Pero antes de partir yo te dejaré una carta
De amor y de perdón y te abriré la puerta grande
Así te irás de a pocos mientras la pena lucha
Por nuestra misericordia de siempre
Alumbrará un poste este camino de trocha
Y yo estaré agradecido de vivir en un pueblo
Donde los silencios matan las ideas
Y los sentimientos demasiado intensos
Se matan a sí mismos.