En la pista
escombros
y solo de profundo aburrimiento
pondremos a correr unas palomas
de aquellas pardas en las plumas y los picos
estas costas de una iglesia donde el hambre
las pinta de hombres
con todos sus filtros
les llenará los pechos
ya desprovistas del escape a terror puro
que hace posible el privilegio de las alas
sabrán lo que es vivir entre la espada
y estas paredes de roca
que al humano
protegen
encerrándolo.
Cada mayo viene con un nuevo cambio de celda
ya es hora yo espero la alarma circunvalando
salivando me he acicalado ante el espejo
mis ojos seguro recuerdan al hambre
de niños pequeños lanzándose
tras un caramelo en lo alto
quiero ver seres humanos
así sean custodios alfiles
se acercan reptando
entonces me trago
todo reclamo
yo no tengo boca
tampoco tengo párpados
los testigos que me delataron
hoy juegan a las cartas y fuman
hubo poco nervio y mucha carnada
en la apresurada confesión de este reo.
MIENTRAS mayor es la distancia
(me impulso) menor es la erosión de la frontera
entre mis oídos y aquel conglomerado
de voces ruido blanco
que son idiomas de otros
-existe por lo tanto una razón para mi encierro-
AYER en territorio de rebaños y cascadas
toses que escupí mujeres que amé horrores que contuve
las bestias
desde el gran lobo menor hasta la oruga
fueron gemido sordo entre los árboles talados
-yo no quiero verlo-
NADA en los océanos citadinos me produce
más horror al vacío
que este lastre
DESPUÉS de la infección y el rigor babeando lumbre
ahorca infierno úteros la cuna Mares Muertos
-nadie podría cargar con esta enredadera-
VINE al jardín a someterme a ondulaciones
tan saladas que sacuden
mi cuerpo en sus arábigos de goce
EL encierro es una forma de saber
que estoy a salvo de otras cepas.
En pleno conocimiento
de todo
y sujeto a vela henchida de Antárticos
solo espero dejarme ahogar
mientras aún haya futuro
para el barco
no es mucho desear
cuando los predecesores en la línea
de padre y madre
escogieron el levántate y anda
el revés de la carnada contra el agrio
morder de los anzuelos
Hoy ardo
y aunque fui siempre lumbre
jamás fue el consumir tan evidente en mi palabra
en el invierno recorrido de mis ojos
que antes de domir bajo la espuma
buscan abrigos de agua dulce.
Lo que más quiero
aquí y entre las ondas de la historia
después de siglos que pesan
como tramo inicial ya agotado
es el silencio
que se cubran mis coros y ecos
con ruidos ajenos
porque ya hablé demasiado
mi boca destruye a su paso
todo lo que besa
mi cuerpo grita
se enciende en naranjas y rojos
es un monstruo de Gila en colores
son tambores
espero callar ahora todo rezago
cada vez que el sol vuela en alivios
y caricias de Samaria me adoran
la marcha de guerra reinicia
pagando el amor con pavores
que buscan blindarme.
A manera de victoria
me beso el escudo
y las manos
Veo para creerme
puedo sentir
las llagas en los labios
Cómo puede creer algo
quién no ha visto
y no ha sentido
Quisiera ser
menos fuerte
y más feliz.
Subía entre los rayos
una cometa pálida
cielo que en humedal proyecta selvas
sobre los pastos
hilo que echa a volar desenredado
y así soltaban
todas las muñecas elegías
sincronizando
esos tesoros que la madre nos tejía
con pegamento y caña.